Se asoman nuestros colores en la Plaza Joáquín Suárez

Hace unos días atrás, se han plantado en la Plaza Joaquín Suárez, sobre calle Uruguay, una fila de árboles de la especie “Liquidambar” (árboles con hermosas hojas coloridas) en sustitución de los álamos plateados que se fueron cayendo a través de los años y, los dos últimos, quitados por los funcionarios del Municipio por el peligro que representaban.

También se colocarán otras Plantas sobre el frente, se realizará poda de rosedal y se sustituirán los recipientes para residuos por otros más resistentes  incrementándose  la cantidad de los mismos cubriendo toda la superficie de Plaza.

98 º Aniversario Tarariras

Hoy, en el 98º Aniversario de nuestra Declaratoria de “Pueblo Tarariras”, enviamos un saludo a todos quienes sienten que Tarariras es su pueblo, más allá de dónde hoy estén o de donde hayan venido, no importa: basta que acá esté una parte de su corazón. Desde hoy vamos a contar los días que nos faltan para cumplir nuestro 100º Aniversario, el 17 de Junio de 2019 y, todos juntos, dar los pasos para que cada día este sea un lugar mejor para vivir y en el cumpleaños 100 gocemos de un buen presente para todos, para nuestros hijos, los hijos de nuestros hijos y todo aquel que sienta que es éste su lugar. ¡Feliz cumple para todos!

Nueva gestión en Gimnasio Polivalente

El Gimnasio Polivalente perteneciente a los centros educativos de nuestra localidad, ha comenzado con un nuevo período de gestión, participando de la misma (aparte de los centros educativos) el Municipio, Inspección de Educación Física de Enseñanza Primaria y la Junta Local de Drogas.

El Municipio ya ha realizado diferentes reparaciones en baños, limpieza, comprará sillas y carteleras, así como otras adquisiciones que permitan realizar actividades con la comodidad necesaria.

Las solicitudes de uso deben ser hechas por nota y entregadas al Municipio.

El Municipio recibió a los chicos y profesoras del proyecto “¿Que agua consumimos?”

El Municipio de Tarariras recibió ayer a los chicos y profesoras del proyecto “¿que agua consumimos?” del club Acuaciencia, donde expusieron su interesantísimo proyecto al Concejo Municipal.

En los próximos días, participarán de un intercambio en la ciudad de Chillán en Chile, por eso, el Concejo les hizo entrega de la bandera de Tarariras para que se la den como obsequio al Municipio de Chillán que los recibirá en su estadía en tierras Chilenas.

Plan de Responsabilidad Social Corporativa

RESUMEN

Este proyecto está enmarcado en el contexto coyuntural de las actividades del Municipio de Tarariras, su sociedad y las empresas e instituciones que de ella forman parte. Orientado directamente al bienestar de toda una comunidad, el Municipio de Tarariras introduce directamente el concepto de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), por intermedio de éste proyecto, como disparador fermental de la cooperación entre lo público y lo privado, donde la asociación de los sectores potenciarán los esfuerzos para que el impacto en la sociedad tararirense sea no sólo certero, sino sustentable.

Generalmente, la Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa se refiere a una serie de políticas vinculadas a valores, cumplimiento de requerimientos legales, respeto hacia las personas, al ambiente; y el compromiso empresarial e institucional de contribuir con el desarrollo sustentable de éstas políticas

Así pues, éste proyecto ha sido elaborado desde el Municipio de Tarariras para ser el eje de la promoción de la RSC en la ciudad, nucleando a empresas e instituciones que crean que el futuro no podrá limitarse a ser una mera explotación económica en el sentido tradicional del concepto, sino que, adquirirá mayor protagonismo en la sociedad aquella empresa que sea socialmente responsable, promoviendo una sociedad saludable y el bienestar general de la misma. A su vez, se entiende que la cooperación entre lo público y lo privado no deslinda de las responsabilidades de lo público, sino que las potencia, y mediante la rendición de cuentas permanente se podrán ver cómo se va modificando la realidad de una sociedad entera.

 

INTRODUCCIÓN

Es sabido el empuje de la ciudad de Tarariras y de sus habitantes, del apego al trabajo y la solidaridad de su gente. Eso ha conllevado a poder plasmar grandes emprendimientos tanto comerciales como sociales que se ven a través del tiempo como bastiones ejemplares para otras localidades, que no hacen más que seguir un camino que la ciudad de Tarariras ya ha recorrido y que es ejemplo de laboriosidad como dice su himno.

Es por ello, que éste proyecto, no hace otra cosa que potenciar las características de una ciudad y su gente, de ordenar esa avasallante pujanza que brota desde sus cimientos. Con la coordinación y la supervisión de la ejecución de diferentes trabajos, en una constante rendición de cuentas, se podrá avanzar aún más en el entramado social y de infraestructura de la ciudad, mostrando un esfuerzo coordinado del sector privado y del público.

El Municipio de Tarariras es el responsable del proyecto que hoy se pone en marcha, coordinando, ejecutando y difundiendo lo que también será otra muestra más de pujanza de Tarariras.

 

OBJETIVOS DEL PROYECTO

OBJETIVO GENERAL

Promocionar, coordinar y ejecutar la cooperación entre el sector público y el privado, mediante los ejes de la Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa, a fin de lograr beneficios en diferentes áreas para la ciudad de Tarariras y sus habitantes.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

  • Promocionar el concepto de Responsabilidad Social Empresarial y/o Corporativa, en los sectores empresariales e institucionales, tendiendo a la sensibilización de los mismos, en torno a la contribución con la ciudadanía.
  • Coordinar las acciones necesarias para efectivizar planes concretos de acción, sin superposición de recursos disponibles.
  • Ejecutar proyectos concretos, basados en la interacción de los actores involucrados.

La Nueva Gestión Pública en la que transitamos buscará una participación directa de la Sociedad Civil, permitiendo una apropiación de los vecinos de sus espacios públicos y un compromiso frente a ellos así como el aprendizaje, por parte de las nuevas generaciones, de la responsabilidad de cuidar los espacios de su comunidad.
No basta que la comunidad a través de sus instituciones, empresas o personas en forma individual aporte responsablemente, sino que es necesario y fundamental que la comunidad lo adopte como suyo, lo conserve y así lograr educar y dar sustentabilidad a los logros que la misma produce.

¿Qué es la Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa?[1]

La responsabilidad de la empresa con la sociedad se entendía tradicionalmente simplemente como filantropía. Hoy en día se refiere más bien a una forma de hacer negocios que toma en cuenta los efectos sociales, ambientales y económicos de la acción empresarial, integrando en ella el respeto por los valores éticos, las personas, las comunidades y el medio ambiente. Durante la última década la responsabilidad social de la empresa se ha convertido en un tema cada vez más central en las agendas corporativas. Muchas empresas han avanzado en el tema, yendo más allá del cumplimiento de la ley o de la acción filantrópica para considerar temas más centrales del negocio, como el manejo de riesgo, la innovación, y la creación de valor. No existe una definición única o totalmente aceptada a nivel internacional de la responsabilidad social corporativa. A continuación se presentan tres definiciones propuestas por actores clave que representan la perspectiva del sector privado, y se analizan los elementos comunes en la visión moderna de la RSC:

  1. World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), Suiza: “La responsabilidad social empresarial es el compromiso que asume una empresa para contribuir al desarrollo económico sostenible por medio de colaboración con sus empleados, sus familias, la comunidad local y la sociedad en pleno, con el objeto de mejorar la calidad de vida”.
  2. Prince of Wales Business Leadership Forum (PWBLF), Inglaterra: “La responsabilidad social empresarial es el conjunto de prácticas empresariales abiertas y transparentes basadas en valores éticos y en el respeto hacia los empleados, las comunidades y el ambiente”.
  3. Business for Social Responsibility (BSR), Estados Unidos: “La responsabilidad social empresarial se define como la administración de un negocio de forma que cumpla o sobrepase las expectativas éticas, legales, comerciales y públicas que tiene la sociedad frente a una empresa”.

Conceptos comunes

  • La relevancia social de una empresa: En este campo partimos de la base de que una empresa cumple un papel en la sociedad que va más allá de su mera función económica o filantrópica. El ciudadano corporativo puede ofrecer contribuciones positivas participando activamente en el mejoramiento de la calidad de vida de las personas y del ambiente.
  • Gestión de efectos: Las empresas comprometidas con la sociedad deben identificar y asumir su responsabilidad sobre el espectro total de efectos que genera su cadena de valor. Nos referimos, por ejemplo, a los efectos generados sobre las personas desde la compra de materia prima hasta el uso del producto final por el consumidor.
  • Consulta y comunicación con públicos interesados: Cada empresa posee un conjunto único de públicos interesados, cuyos intereses, expectativas y preocupaciones definen la responsabilidad social de la misma. La empresa no puede determinar por sí sola su relevancia social ni la contribución que debe hacer a la sociedad. Para contribuir con la sociedad y definir sus responsabilidades sociales específicas, la empresa debe vincularse y comprometerse activamente, consultando a sus públicos interesados acerca del comportamiento que esperan de ella.

a)¿Cómo evolucionó la Responsabilidad Social Corporativa?[2]

La Responsabilidad Social Corporativa adquirió relevancia durante la última década del siglo XX, impulsada por varias tendencias económicas y sociales. En los años ochenta la política económica mundial se apartó de la regulación y de la intervención estatal, promoviendo la liberación del comercio y la reducción del papel del Estado. Muchos centros de producción de bienes y servicios pasaron de los países del Norte hacia los países menos desarrollados, y se inició la globalización de la cadena de valor en la que los gobiernos (en especial los del Sur), pasaron de ser protectores y reguladores del sector empresarial, a ser promotores de la inversión extranjera. La globalización trajo consigo la liberación del comercio, pero también la comunicación global, gracias a la cual el comportamiento de las empresas norteamericanas y europeas en los países en desarrollo dejó de permanecer escondido. La transferencia rápida de información alrededor del mundo aumentó la conciencia pública sobre los problemas sociales, ambientales y económicos que resultan de la ausencia de un marco legal fuerte para regular y controlar el desempeño empresarial. Las nuevas expectativas del público norteamericano y europeo ─consumidores y accionistas─, y las exigencias para que las corporaciones mejoraran su desempeño social y ambiental, dieron nuevo valor a la marca, la imagen y la reputación de la empresa, y contribuyeron significativamente al desarrollo de la RSC.

b) Temas clave en responsabilidad social corporativa

La RSC toca varias áreas de gestión de la empresa. Abajo se presenta un resumen de los temas que la empresa que aspire a ser socialmente responsable deberá considerar todas estas dimensiones cuando diseñe su propia estrategia de responsabilidad social.

  1. Ética, valores y principios de los negocios.

La ética corporativa ha pasado del énfasis tradicional en el mero cumplimiento de las exigencias legales hacia el compromiso de un comportamiento ético basado en valores. Según la organización Business for Social Responsibility (BSR), “el espectro de la ética empresarial se ha expandido no sólo para incluir la manera cómo una empresa trata a sus empleados o cumple con la ley, sino también la naturaleza y la calidad de las relaciones del negocio con sus accionistas.” Los valores éticos deben comunicar los compromisos de una empresa y reflejar la forma cómo establece sus relaciones con los públicos interesados. Entre esos valores éticos se destacan la honestidad, la integridad, el respeto, la transparencia y la apertura.

  1. Derechos humanos, trabajo y empleo

Esta es quizás la dimensión más desarrollada de la RSC debido a la temprana definición de estándares internacionalmente aceptados. Los estándares de trabajo de la OIT formulados en 1919 y la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas se consideran la base. Los cuatro principios fundamentales de la OIT y del derecho al trabajo son:

a)El respeto por libertad de asociación y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva;
b)La eliminación de todas las formas de trabajo forzado u obligatorio;
c)La abolición efectiva del trabajo infantil,
d)La eliminación de cualquier discriminación con respecto al empleo.

  1. Gobernabilidad corporativa

El tema de la gobernabilidad corporativa ha adquirido particular relevancia a partir de la rotura de la burbuja financiera y los desastres de Enron y WorldCom, que han reforzado la preocupación pública por el creciente poder de las empresas. Se refiere al sistema de reglas y prácticas que dirigen y controlan las empresas. La estructura de gobernabilidad define la distribución de derechos y responsabilidades entre los diferentes actores relacionados con las empresas ─junta directiva, accionistas, administradores, y otros públicos interesados─, así como las reglas y procedimientos para tomar decisiones. Los sistemas de gobernabilidad permiten la transparencia, la justicia, y la rendición de cuentas que son un pre-requisito para la integridad y la credibilidad de los mercados.

  1. Impactos sobre el medio ambiente

El tema ambiental es un componente intrínseco de la RSC. La administración del impacto ambiental directo de las empresas se ha enfocado, tradicionalmente, a la administración del uso de los recursos naturales, el control de la contaminación, el manejo de los desechos, y la gestión del ciclo de vida de los productos. Actualmente se busca que las empresas vayan más allá de la mera administración de sus impactos ambientales ─por los cuales son inmediata y directamente responsables─, y que reconozcan cómo dichos impactos inciden en los problemas ambientales y sociales del entorno. A las compañías se les insta entonces a participar activamente en los asuntos relacionados con salud pública, acceso al agua potable, saneamiento básico, vivienda, alimentación y transporte, tanto para sus empleados como para las comunidades. Además, la RSC motiva a las compañías a reconocer y manejar su rol en los problemas ambientales globales, tales como el cambio climático y el deterioro de la biodiversidad.

  1. Relaciones con proveedores

La RSC motiva a las empresas a descubrir de qué manera sus negocios generan efectos sobre todo el ciclo de producto o cadena de valor, desde el proveedor de materia prima hasta el consumidor final. Algunas compañías han tomado la delantera al establecer estándares sociales y ambientales y sistemas de monitoreo para sus proveedores.  Este tema ha sido especialmente crítico en el sector de textiles. Luego de ser objeto de grandes críticas por hacer uso de maquiladoras en Asia, Nike estableció una división interna para verificar que se apliquen estándares laborales aceptables en toda su cadena de producción, y contrató a una firma independiente para que verifique el cumplimiento de sus estándares en materia de RSC (Oliviero 2000).

  1. Filantropía e inversión social

Muchas compañías han descubierto que una política “filantrópica” paternalista y estrecha, basada en realizar donaciones en dinero, no responde a lo que la sociedad espera de ellas en materia de responsabilidad, ni garantiza que esas contribuciones voluntarias produzcan resultados sostenibles. La RSC motiva a las compañías a descubrir formas innovadoras de vincularse solidariamente con las comunidades, tales como la adquisición directa de materiales y servicios disponibles en el medio, el subcontrato laboral y otras prácticas similares que coadyuven al bienestar económico y social de las comunidades vecinas. Asimismo, se sugiere sustituir las donaciones en dinero por aportes en especie o en servicios, apoyo a proyectos específicos y vinculación de los empleados mediante trabajo voluntario a los procesos de la comunidad. La consulta a los públicos interesados juega un importante papel, y es entre estos y las empresas quienes deben identificar la mejor forma de colaborar con la comunidad.

  1. Transparencia y rendición de cuentas

La RSC insta a las compañías a asegurarse de que todos los niveles de la jerarquía de la empresa —desde los empleados hasta la junta directiva— adopten los valores y principios establecidos y se responsabilicen de su cumplimiento. Los sistemas a través de los cuales se gobierna la empresa deberán dar seguimiento a las acciones tendientes a alcanzar las metas en materia de RSC y medir y reportar sus efectos. Parte de la responsabilidad de rendir cuentas consiste en proporcionar los medios adecuados para que la gran mayoría de los públicos interesados en la empresa puedan verificar, tanto externa como internamente, los resultados reportados.

c) Implementación de la Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa

El creciente interés por la RSC ha dado origen a un diálogo prolífico entre los diferentes sectores de la sociedad civil ─ONGs, gobiernos, sector académico, sector empresarial y trabajadores─, principalmente alrededor de lo que significa en la práctica que una compañía sea socialmente responsable, dando lugar a una gran diversidad de guías, códigos de conducta, indicadores, y procesos de planificación. Hay, sin embargo, cuatro elementos básicos que cualquier empresa debe considerar en sus esfuerzos por lograr la responsabilidad social:

  1. Identificación de efectos sobre públicos interesados y consulta

Este es el insumo fundamental para el desarrollo de la RSC. La empresa reconoce que sus operaciones generan efectos sobre la gente y sobre el ambiente, e identifica a las personas u organizaciones impactadas. La comprensión y el manejo adecuado de esos efectos requieren la consulta con esos públicos interesados, pues la responsabilidad de la empresa no se puede definir solamente a partir de lo que la empresa considera que es bueno para la sociedad. Es indispensable que se permita a los públicos interesados opinar sobre la manera cómo la empresa debería actuar. La opinión de esos públicos constituye un insumo de primera importancia para tomar decisiones en los distintos niveles de la compañía, desde la definición de sus principios y valores hasta la identificación de indicadores que permitan evaluar el nivel de satisfacción de los trabajadores.

  1. Incorporación en la visión, misión y valores

Precisar la visión y el conjunto de valores fundamentales de la empresa es un paso clave en el proceso de definir la estrategia de responsabilidad social, pues con ellos se establece el marco de referencia dentro del cual una compañía incorpora la responsabilidad social. Si bien la junta directiva y el personal de más alto rango de la empresa pueden establecer estas definiciones, es vital que otros públicos interesados, como empleados y accionistas, sean parte del proceso, para garantizar que éste refleje sus intereses y en consecuencia, se sientan parte del compromiso de la empresa.

  1. Definición de políticas, procedimientos e indicadores

Con un marco claro de visión, misión y valores, la empresa puede desarrollar políticas específicas para cada área, así como establecer procedimientos adecuados y escoger indicadores para medir los logros en esas áreas específicas. Mientras hoy existe más o menos acuerdo sobre los indicadores más adecuados para evaluar el desempeño económico y ambiental de una empresa, no sucede lo mismo con los indicadores para medir el comportamiento social. De allí la importancia de establecer lazos con los públicos interesados: sólo cuando  una empresa logre determinar la verdadera dimensión del impacto de sus operaciones, podrá identificar indicadores para evaluar su desempeño frente a cada impacto en particular.

  1. Gobernabilidad corporativa, responsabilidad para rendir cuentas y verificación

Las empresas deben determinar los mecanismos externos e internos para verificar el compromiso y cumplimiento con sus propios estándares y para rendir cuentas a los públicos interesados. Hay quienes abogan por un control más fuerte por parte del Estado sobre las empresas en este campo. Sin embargo, hoy por hoy es principalmente una actividad voluntaria de las empresas, que se beneficia grandemente con procesos de información serios y con verificación externa, que permiten a los públicos interesados evaluar el desempeño y el cumplimiento de compromisos por parte de las compañías. El nivel más alto de transparencia está enmarcado en los reportes de sostenibilidad que siguen las guías de la Global Reporting Initiative (GRI) e incluyen verificación externa por parte de auditores certificados u organizaciones de la sociedad civil con capacidad crítica y honestidad reconocida. El proceso de reporte externo debe ser complementado con diálogos abiertos con públicos interesados.


[1] Responsabilidad Social Corporativa en América Latina: una visión empresarial. CEPAL. Abril de 2004, Santiago de Chile.
[2] Este resumen está basado en Jenkins, 2001; Seyfang, 1999; Jeffcott, 2000 y Utting, 2002.


 

CONCEPTO DE COOPERACION PUBLICO-PRIVADA

La colaboración público-privada hace referencia a las diferentes formas de cooperación entre las autoridades públicas y el mundo empresarial, con el objetivo de garantizar la financiación, construcción, renovación, gestión o el mantenimiento de una infraestructura o la prestación de un servicio público. La colaboración público-privada lleva más de una década dominando el panorama de la gestión en las administraciones públicas.

Los motivos de una utilización tan intensiva de la colaboración público-privada son muy variados: reducir costes para conseguir una mayor eficiencia, prestar servicios públicos de mayor calidad, mejorar en innovación tecnológica, aprovechar los conocimientos y experiencia del sector privado, lograr una mayor flexibilidad en la gestión, la imposibilidad técnica o económica de prestar internamente estos servicios, la necesidad de financiación privada o compartir riesgos con el sector privado.

Hay muchos tipos formales de colaboración público-privados, por ejemplo: contratos de obras, contratos de concesión de obras públicas, contratos de gestión de servicios públicos (concertaciones, concesiones, gestión interesada), contratos de suministros y contractos de colaboración entre el sector público y el privado.

Pero hay en la práctica dos grandes modelos para este tipo de colaboraciones: una muy utilizada y sencilla de la mano de las externalizaciones, y otra más sofisticada, difícil y relativamente inédita, que se denomina los partenariados público-privados:

Las externalizaciones: son servicios públicos que continúan bajo la titularidad y responsabilidad pública pero prestados por organizaciones privadas con ánimo o sin ánimo de lucro. Es el modelo más habitual en la Administración pública ya sea, por ejemplo en servicios sociales, en equipamientos deportivos, etc. Aquí el elemento clave es el control que realiza la autoridad pública para garantizar la calidad del servicio a un coste razonable.

Los partenariados público-privados (public-private partnerships): son fórmulas de colaboración en las que dos o más organizaciones públicas y privadas independientes colaboran de forma voluntaria desarrollando conjuntamente productos y/o servicios, compartiendo riesgos, costos y beneficios. Esta dinámica de colaboración es muy usual en los países anglosajones pero poco utilizada en nuestro país. Es un modelo muy complejo que, además de las obligaciones legales, hay que construir la confianza y el compromiso de ambas partes. El tema clave es que ambos actores (públicos y privados) deben compartir los riesgos económicos de la iniciativa.[1]


[1] Carles Ramió, catedrático de Ciencia Política y de la Administración en la UPF y director del Máster en Gobierno y Gestión Pública de la UPF Barcelona School of Management


 

VISIÓN MODERNA DE LA GESTIÓN

El Estado, reconocido como la organización política de una población para establecer reglas de convivencia y oportunidades para el desarrollo de la persona humana y la sociedad. En consecuencia la finalidad del Estado es lograr condiciones adecuadas de vida y bienestar para la población.

La búsqueda de aquel bienestar conlleva a su población a determinar un esquema de convivencia social acorde en función a intereses mutuos y buscar en tal sentido, la identidad representativa.

Si a ello añadimos que un elemento constitutivo del Estado es el poder que se ejerce a través de un gobierno, quien actúa y acciona mediante un conjunto de instituciones que ha originado el mismo Estado, en las cuales se sustenta, entonces surge la pregunta, de qué se sirven las instituciones estatales, conducidos por un gobierno en la representación del Estado, para actuar en función de los intereses de la población, qué hace que su actuación sea ordenada, eficaz o no, y produzca resultados para los ciudadanos.

Esta representatividad institucional que se genera debe brindar la posibilidad a cada población de aquel espacio definido un desarrollo con justas medidas que logren beneficios equitativos para todos.

Por lo tanto el desempeño del Estado depende de la calidad y eficiencia de las políticas y el desempeño de la gestión pública. Sin políticas públicas responsables y sostenidas, o una gestión pública moderna, la estabilidad macroeconómica y el desarrollo social terminan afectadas, haciendo poco útiles los restantes esfuerzos para el desarrollo de la competitividad, el bienestar colectivo y la reducción de la pobreza.

La competitividad institucional permite una real dimensión de la finalidad misma del estado a través de sus entes formulados y eficaces, de allí radica el éxito de la gestión pública.

El Estado

El Estado es la organización política de una nación, es decir, la estructura de poder que se asienta sobre un determinado territorio y población. Poder, territorio y pueblo o nación son, por consiguiente, los elementos que conforman el concepto de Estado, de tal manera que éste se identifica indistintamente con cada uno de ellos.

El poder puede definirse como la capacidad que tiene el aparato institucional para imponer a la sociedad el cumplimiento y la aceptación de las decisiones del gobierno u órgano ejecutivo del Estado.

El territorio es espacio donde residen los pobladores de un estado, provisto de los recursos tangibles, como son los recursos naturales.

La nación o pueblo sobre el que actúa el Estado es una comunidad humana que posee elementos culturales, vínculos económicos, tradiciones e historia comunes, lo que configura un espíritu solidario que, generalmente, es anterior a la formación de la organización política.

El Estado se sostiene en un aparato organizacional/institucional, que se compone de tres elementos organizativos: las fuerzas armadas, la hacienda y la administración a su servicio, con base territorial amplia y separación entre el Estado y la sociedad.


El Gobierno

El Gobierno es esencialmente la acción por la cual la autoridad impone una línea de conducta, un precepto, a las personas que forman parte de una colectividad, sea esta nacional, regional o local.

Un gobierno es el conjunto de personas organizados políticamente que acceden al poder y los órganos revestidos de poder, para expresar la voluntad del Estado y hacer que esta se cumpla.

Cuando se cumplen el proceso legítimo de elegir un gobierno estamos hablando de una democracia representativa de la voluntad popular, debido a un discernimiento colectivo de intereses.

La relación entre poder y función marca la esencia de la administración pública, donde a través de ésta se pone en práctica el ejercicio del poder, mediante un gobierno en beneficio de la sociedad.

El funcionamiento del Estado, se origina en el cumplimiento de sus funciones, del cual se desprenden un conjunto de actividades, operaciones, tareas para actuar: jurídica, política y técnicamente.

Se entiende por administración pública, en su enfoque procedimental, a todas las instituciones y organismos públicos y privados que prestan servicios públicos.

La gestión pública lo define, como el conjunto de acciones mediante las cuales las entidades tienden al logro de sus fines, objetivos y metas, los que están enmarcados por las políticas gubernamentales establecidas por el Poder Ejecutivo.
En consecuencia podemos decir que la gestión pública está configurada por los espacios institucionales y los procesos a través de los cuáles el Estado diseña e implementa políticas, suministra bienes y servicios y aplica regulaciones con el objeto de dar curso a sus funciones.


Evolución conceptual y tendencias de la Gestión Pública

Las transformaciones de la economía mundial, caracterizada hoy por la crisis económica y financiera que origina escasez de recursos, desempleo, recesión, etc., y el avance de la globalización, producen procesos complejos y dinámicos, que ponen a la vista paradigmas emergentes en la gestión pública, para orientar mejor las políticas sociales y económicas para atender la difícil y compleja demanda social.

Otro factor importante que exige más eficiencia en la gestión es la competitividad nacional, es decir la eficiencia que no sólo debe ser efectiva por la empresa privada sino también por las instituciones públicas y el compromiso social de sus ciudadanos. Es decir estamos comprometiendo los diversos factores que ahora debe abarcar la gestión pública.

En los últimos 25 años del siglo pasado, las ciencias de la administración han transitado de la administración a la gerencia, y de la gerencia a la gobernanza. Los modelos alternativos de gestión pública describen un cambio permanente en el enfoque de la ciencias gerenciales, desde el modelo burocrático de gestión basado en la fragmentación de tareas y la subordinación jerárquica, hasta la nueva gestión pública que introduce nuevos requerimientos como el desarrollo de una cultura de la cooperación y de capacidades específicas orientadas a la gestión por resultados.

El paradigma post-burocrático genera conocimientos basados en la práctica. De allí nace el concepto de la nueva gestión pública (NGP) que implica un giro sustancial en el ejercicio del gobierno y la gestión pública.


El modelo de la Nueva Gestión Pública (NGP)

La NGP busca satisfacer las necesidades de los ciudadanos a través de una gestión pública eficiente y eficaz. Para este enfoque, es imperativo el desarrollo de servicios de mayor calidad en un marco de sistemas de control que permitan transparencia en los procesos de elección de planes y resultados, así como en los de participación ciudadana, la NGP es el paradigma donde se inscriben los distintos procesos de cambio en la organización y gestión de las administraciones públicas.

Es un enfoque que intenta incorporar algunos elementos de la lógica privada a las organizaciones públicas.

Es decir que la NGP es un búsqueda de lograr una mayor productividad en eficiencia colectiva, porque no sólo se espera el cumplimiento de metas por parte de la responsabilidad de liderazgo de quienes la dirigen sino y fundamentalmente es cuánto hemos comprometido al ciudadano en aquel éxito.

En síntesis la Nueva Gestión Pública está fundamentada sobre:

  • a) La formulación estratégica de políticas de desarrollo y gestión.
  • b) La gradual eliminación del modelo burocrático hacia una GESTIÓN POR RESULTADOS.
  • c) La creación del valor público.
  • d) El desarrollo de las instituciones y dimensionamiento adecuado del Estado.
  • e) El mejoramiento de las conquistas macroeconómicas y la equidad social.

La OCDE (1995: 28 y 1997: 37-50) considera que esta nueva forma de gestión de la Administración Pública se caracteriza por las líneas maestras que se exponen a continuación:

  • Desregulación. Este planteamiento busca la disminución de reglas y normas en el Sector Público, intentando a la vez que las que existan permitan un planteamiento estratégico de la gestión a través de la flexibilidad en su aplicación.
  • Descentralización de los poderes de la gestión. La idea de descentralización supone la creación de unidades (entidades, agencias, etc.) más reducidas, con flexibilidad en las normas a aplicar y abandonadas a merced del mercado.
  • Énfasis en las responsabilidades de los gestores y motivación para la mejora.
  • El reforzamiento de las capacidades estratégicas del centro, junto con la reorganización e implantación de la función pública en la gestión y las reformas.
  • Gestión más orientada hacia el cliente.
  • La introducción de la competencia y el mercado.
  • Utilización de métodos de evaluación y técnicas de gestión aplicadas en el ámbito empresarial.


Conclusión

  • La Nueva Gestión Pública es una respuesta a la necesidad de adaptación de la Administración Pública al entorno socioeconómico reciente, puesto que el Modelo Tradicional de gestión pública no responde a los cambios que se van produciendo en los distintos países.
  • La Nueva Gestión Pública es un enfoque que pretende comprometer al ciudadano en las soluciones de los diversos problemas que le redituaran en mejores beneficios.
  • No obstante, la aplicabilidad y efectividad de los postulados que configuran la NGP es una tarea ardua para las Administraciones Públicas, incidiendo con diferente intensidad en diferentes momentos y en diferentes lugares del territorio.
  • Anteriormente el establecimiento de la NGP ha cambiado notablemente la forma de actuación de las distintas Administraciones Públicas, volviéndolas más transparentes, más abiertas a los ciudadanos y con mayor flexibilidad en su gestión.
  • Si bien es cierto que la nueva gestión pública ha dinamizado la administración de las instituciones de gobierno se hace necesario afianzar la transparencia de gestión, en base no sólo al acceso virtual, sino también con la formación de un organismo ciudadano que permita la verificación in situ.


MARCO DEL PROYECTO DE RSE DEL MUNICIPIO DE TARARIRAS

El proyecto de Responsabilidad Social Empresarial se enmarca en la colaboración entre las empresas e instituciones de la ciudad de Tarariras con el Municipio local, en torno a la optimización de recursos para con los diferentes ejes temáticos que aquí se detallan:

  1. Infraestructura y mantenimiento:
  2. Actividades sociales, culturales e históricos-patrimoniales.
  3. Medio ambiente
  4. Valores éticos, prácticas responsables y bien común
  5. Innovación y creación de valor

Cada uno de las actividades a ser llevados adelante en éste proyecto, se rotulará dentro de cualquiera de estos cinco ejes, con el fin de especificar, no sólo la dirección de las acciones, sino la dirección de los impactos.


ORGANIGRAMA DE RRHH DEL PROYECTO

Director del Proyecto: Alcalde de Tarariras – Sergio Bertón
Grupo Asesor: Concejo de la Alcaldía de Tarariras
Responsable del Proyecto:
Administración: Personal administrativo del Municipio de Tarariras
Obras: Personal obrero del Municipio de Tarariras / Intendencia de Colonia


DEFINICIÒN DE FORMA DE TRABAJO

  1. Primera Etapa: Consta de la captación de empresas e instituciones interesadas en participar del proyecto, para ello se realizará una convocatoria abierta, efectuando una presentación formal del proyecto ante los interesados.
  2. Segunda Etapa: definición de trabajos específicos sobre ejes temáticos, definición de aportes de las empresas e instituciones que se hallan suscripto al proyecto.
  3. Tercera Etapa: firma de contratos virtuales y puesta en marcha de la fase operacional.
  4. Cuarta Etapa: contralor, difusión y rendición de cuentas.
  • Esta definición de las fases del trabajo será aplicada para el primer año de trabajo, en el próximo año será modificado de acuerdo a la experiencia del proyecto, a darse a conocer en la rendición de cuentas de fin de año.


CONTRATO DE TRABAJO (VIRTUAL)

Las empresas o instituciones participantes del proyecto, conjuntamente con el Municipio de Tarariras firmarán un “contrato virtual de trabajo”, el cual tiene por fin, darle un marco a la vinculación que se estrechará en este proyecto, definiendo en el mismo las pautas laborales y las responsabilidades de cada parte, así como el período de tiempo en que se llevarán a cabo las actividades previamente definidas al detalle.


DIFUSIÓN

La difusión a través de la prensa se efectuará mensualmente, en el caso de las actividades que se vallan realizando y, puntualmente, por el ingreso de nuevas empresas al proyecto. La misma estará a cargo del responsable del Proyecto de RSE del Municipio de Tarariras, dejando registro en el Municipio de todas las actividades realizadas.

También se le dará difusión a la rendición de cuentas, la cual contará con todas las actividades, material impreso y audiovisual, necesarios para dicha oportunidad.


RENDICION DE CUENTAS

En el entendido de que, en una gestión pública moderna es obligatorio informar periódicamente a los ciudadanos de los trabajos realizados, así como de los fondos utilizados para los mismos, éste proyecto no es ajeno a dicho proceso.

La rendición de cuentas del proyecto de Responsabilidad Social Empresarial del Municipio de Tarariras, se efectuará anualmente, tanto a la ciudadanía en general como a las empresas e instituciones involucradas en el proyecto.


PRESUPUESTO PARA FUNCIONAMIENTO DEL PROYECTO

El proyecto tendrá una variedad de gastos, de los cueles se enumeran algunas de las temáticas:

  • Material impreso para difusión del proyecto.
  • Material para señalización de comercios adheridos al proyecto.
  • Material para rendición de cuentas.
  • Infraestructura logística
  • Contratación de Recursos Humanos extras
  • Pautas publicitarias

Cine a Pedal

Con el apoyo de la Intendencia de Colonia y el Municipio de la ciudad de Tarariras, se llevó a cabo la actividad que viene realizando el MEC denominada Cine a Pedal.

La película proyectada fue “GILDA, no me arrepiento de este amor”, protagonizada por Natalia Oreiro.

La entrada fue libre y gratuita.

EFECTO PEDAL nace con el objetivo de promover la conciencia ambiental a partir de experiencias culturales participativas.

Este proyecto fomenta el uso de la bicicleta como transporte ecológico y de ejercicio para una vida sana. A su vez promueve el uso de energía sustentable a través de bicicletas especialmente acondicionadas para que al pedalear se genere energía eléctrica, aportando así a la construcción de una ciudadanía con una mayor conciencia de sostenibilidad.